Siempre pienso que cada día cuando me despierto he recibido un regalo pero este fin de semana además hemos disfrutado del viaje que recibí como obsequio por mi cumpleaños.
El viernes dejamos preparada la maleta para el sábado poder desayunar e iniciar el recorrido que nos llevaría hasta L'Espluga de Francolí.
De camino al hotel paramos en el Reial Monestir de Santes Creus, en febrero visitamos este recinto pero estaban en pleno proceso de exhumación de los restos de Pere El Gran del S.XIII y no se podía visitar completamente, por lo que Anna decidió que ya era hora de volver para ver el majestuoso sarcófago que contiene el cuerpo del monarca cuya tumba nunca fue profanada. Nunca fue profanada porque según la leyenda Roger de Llúria lo protege, puesto que está enterrado a sus pies, almirante que le acompaño en la conquista de Sicilia. De esta visita me quedo con el audivisual que se proyecta al inicio del itinerario, sencillamente espectacular.
Más tarde pasamos por el hotel para recoger los tiquets que nos autorizaban a ver museos y bodegas de la zona, así llegamos a la Cova Museu de la Font Major, es una visita decididamente prescindible, sobretodo si el guía es S., entre él y la fotógrafa, que obligatoriamente tiene que retratarte, dan ganas de abandonar la cueva a mitad de camino. Un poco de entusiasmo no vendría mal para interesar a los visitantes por el Paleolítico y Neolítico. Decepcionadas fuimos al Museu de la Vida Rural, pensábamos que sería un visita rápida pero nos pasamos hora y media, teniendo en cuenta que cerraban tampoco fue mucho tiempo. Valió la pena este paseo por la vida rural de la zona, nos quedamos con la sensación de que debió ser muy duro vivir del campo a principios del siglo pasado, ¡qué valor!
Compramos cena, nos proveimos de "carquinyolis" y "vànols" y regresamos al hotel para descansar, anduvimos mucho.
El domingo volvimos al pueblo para desayunar y planear las paradas del día. En primer lugar nos pasamos por la Catedral del Vi, una bodega con un siglo a sus espaldas y que todavía produce un vino reconocido por enólogos del país. Cuando acabamos visitamos el Celler Rendé Masdéu, otra visita prescindible, creo que hemos batido el record de la visita guiada más rápida de la historia, ¡no ha durado más de 5 minutos!
Por último, hemos ido a ver a las ocupantes del Reial Monestir de Santa Maria de Vallbona, objetivo segundo de nuestro viaje, la visita guiada ha sido muy interesante, E. nos ha dado mucha información sobre la vida monacal y de retiro de las monjas benedictinas que ocupan el lugar. ¡Cómo cambian las visitas cuando un/a entendido/a te lo explican!
Cuando ha terminado este paseo por el pasado hemos emprendido en viaje de retorno a casa, ha sido tranquilo y rápido.
A preparar la siguiente salida... ¿dónde será?
Anna y Belén
No hay comentarios:
Publicar un comentario